Buenas tardes a todos, Diciembre ya, la Navidad y sus respectivos gastos se aproximan. Época de alegría, paz, vuelta a casa de los que están lejos... todo buenas noticias.
Evidentemente no, no todos son buenas noticias, si algo es demasiado bueno para ser cierto... rara vez lo es, es decir, detrás de este lado bueno que vemos, está el perverso, el malo. Es tan sumamente feo y malo, que ni lo miramos, pudiendo elegir, nos quedamos con el bueno, y más en estas fechas.
Bien, lo único que voy a hacer ahora es dar a entender una décima parte del malo.
Para empezar "suave" todo el mundo inconscientemente sabe, que mientras la noche del 24 de Diciembre está brindando en honor de un carpintero que vivió hace 2000 años, justo en ese momento, millones de personas están sufriendo y muriendo de hambre. Que, curiosidades de la vida, el propósito de dicho carpintero era luchar contra esto, se podría decir incluso que ese carpintero fue el primer hippie de la humanidad. En fin supongo que dicho brindis se realiza con el fin de olvidar a todas esas personas.
No contentos con esto, continuamos:
"El Niño Jesús nació en un portal, en Belén, y fue obsequiado con regalos por parte de tres Reyes Magos..."
La noble tarea de erradicar el hambre y de ayudar a los necesitados que promovía Jesús es demasiado dura, pero no así es la de trabajar durante todo el año, casi sin llegar a fin de mes, y ahorrar para comprar regalos y promover el ejemplo que nos da el Nuevo Testamento, que no es otro que llenar las arcas de los grandes almacenes, despilfarrar todo lo que se pueda y algo más... eso si, en nombre de Nuestro Señor.
Está también esa típica gran persona que dirá: "No, yo no lo hago en nombre de Dios, lo hago por la ilusión." La ilusión que te has dejado vender por los grandes almacenes en principio, y por la sociedad después, al fin y al cabo, el dinero (objetivo y trasfondo de todo esto) va a las manos de los mismos.
Nada puede parar esto, por mucho que uno lo piense, ¿Qué vas a hacer? ¿Dejar de regalar a tus seres queridos? quedarás ante ellos como un agarrado egoísta que se aferra a sus ideales sobre los de cualquiera, y ademas recibirás sus regalos. O puedes decir que no regalarás nada a nadie, y que no quieres recibir regalos, en cuyo caso simplemente serás el raro.
Solución: No se puede volver atrás y cambiar esto, es simple, no hay solución, pero si hay una manera de empezar el cambio, y es, NO comprar a los grandes almacenes. Puestos a cubrir de dinero a alguien, que sea alguien que de verdad lo necesite. Seguramente el regalo que estas pensando hacer, no es exclusivo de El Corte Inglés.
Gracias por su lectura, y seamos buenas personas esta Navidad (buenas, no idiotas).